lunes, 28 de septiembre de 2015

El Laocoonte y sus hijos

¡Hola lectores! Hoy os traigo un poco de arte escultórico y mitología. Espero que os guste esta entrada, dedicada a la escultura Laocoonte y sus hijos.


Se trata de un conjunto escultórico realizado por Agesandro, Polidoro y Atenodoro de Rodas a mediados del siglo III-II a. C. La original está realizada en bronce; y esta copia romana de mármol. La escultura se encuentra actualmente en el Musei Vaticani.

Descripción:

El grupo gira en torno a la figura principal del sacerdote, que lucha por liberarse del ataque de dos serpientes, mientras sus hijos, a ambos lados, parecen no tener la fuerza suficiente para escapar. La obra es uno de los mejores ejemplos de la escultura griega helenística, siendo el dinamismo y expresividad las características principales.
Se puede percibir una sensación de gran tensión en los cuerpos. Éstos, exageradamente trabajados en su musculatura para su edad, expresan la perfección anatómica característica del período clásico.
Sin embargo, este idealismo se conjuga con la gran capacidad de representación de las emociones humanas, inherente al período helenístico, y que rompen con los cánones de serenidad. Para ello los escultores se sustenta en la captación del sufrimiento reflejados en los rostros de los personajes. En concreto, cabe destacar el gran realismo conseguido en la expresión de Laocoonte, con la boca abierta y la frente arrugada.


Sobre el mito

En la guerra de Troya, el sacerdote troyano Laocoonte advirtió a sus conciudadanos de que no se fiaran del caballo de madera (repleto de soldados griegos) ofrecido por los griegos por su supuesta retirada. Actos seguido, dos enormes serpientes surgieron del mar y le mataron junto a sus dos hijos. Los troyanos interpretaron este acontecimiento como un castigo e introdujeron el caballo en la ciudad.

Sobre el motivo de la muerte de Laocoonte existen dos versiones distintas. Según la mitología griega, Laocoonte era un sacerdote de Apolo y su castigo no tuvo relación con la guerra, sino por haberse casado en contra de las órdenes del dios.
En cambio, la versión narrada en la Eneida por Virgilio (poeta romano) fue Atenea (partidaria de la victoria griega) quien envió las serpientes para convencer a los troyanos e introdujeran el caballo.

Bibliografía:

- Historia del arte de Vicens Vives.





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