¿Bebían vino los niños en la Antigua Grecia?
Cuando pensamos en la Antigua Grecia, es muy fácil imaginarnos los grandes banquetes, las copas de vino, las cráteras y las celebraciones en honor a Dioniso. Pero hay una pregunta mucho más curiosa:
¿Los niños y adolescentes también bebían vino?
La respuesta es más complicada que un simple si o no.
Las fuentes antiguas y la arqueología muestran una realidad contradictoria: existían normas y discursos que desaconsejaban el consumo de vino entre los jóvenes, pero también encontramos a niños participando en determinados rituales relacionados con el vino.
Y hay otra cuestión que señalar y que es particularmente interesante. Los griegos no solían beber el vino puro, sino mezclado con agua.
El vino era mucho más que una bebida
En la sociedad griega, el vino tenía una enorme importancia social, cultural y religiosa.
No se trataba de una simple bebida que se tomaba para quitar la sed, sino que estaba relacionado con los banquetes, la religión y determinados rituales.
De hecho, un artículo académico de Pedro Miguel Naranjo, investigador vinculado al Instituto de Arqueología de Mérida del CSIC y a la Universidad de Castilla - La Mancha, explica que el estudio del vino griego puede abordarse a través de fuentes textuales, iconográficas y arqueológicas, y que su consumo estaba estrechamente relacionado con las costumbres y valores sociales de la cultura griega.
Fuente: Pedro Miguel-Naranjo, <<Vino y vajilla en la Grecia antigua: una aproximación>>, RIVAR, 2022.
El vino ocupaba un lugar especial en el symposion, el famoso banquete griego.
El Metropolitana Museum of Art explica que el simposio era una reunión social en la que los participantes bebían, conversaban, escuchaban música, recitaban poesía y participaban en juegos, pero había reglas.
Y una de las más importantes tenía que ver precisamente con cómo se bebía el vino.
Fuente: Metropolitana Museum of Art, <<The Symposiun in Ancient Greece>>.
¿Por qué mezclaban el vino con agua?
Está es una de las costumbres que más llama la atención actualmente.
El vino se mezclaba con agua.
La mezcla formaba parte de la forma convencional de consumir vino en el contexto griego.
La mezcla se realizaba en una vasija grande llamada crátera. El propio nombre griego de este recipiente está relacionado con la idea de mezclar.
El Metropolitana Museum explica que en el simposio el vino y el agua se mezclaban en una crárera por el simposiarca, que era la persona encargada de dirigir el banquete. Él era quien establecía la proporción.
La proporción habitual era de aproximadamente tres o cuatro partes de agua por una de vino.
El estudio académico de Miguel- Naranjo señala que las porciones podían variar según la fuente antigua. Hesíodo menciona una mezcla de tres partes de agua por una de vino; Aristófanes habla de tres partes de agua por dos de vino; y Homero menciona una porción todavía más diluida.
Por lo que no existía una única receta universal.
Por tanto, la crátera era una pieza fundamental del ritual de consumo del vino.
¿Lo mezclaban porque el agua no era potable?
Esta es una de las afirmaciones que circulan mucho por internet.
A menudo se dice que los griegos mezclaban el vino con agua porque el agua no era segura para beber, pero la realidad es bastante más compleja.
Tenemos buenas evidencias de que mezclar vino con agua era una práctica cultural establecida, relacionada con la manera considerada adecuada y moderada de consumir alcohol.
Las fuentes no permiten afirmar que los griegos aladieran vino al agua principalmente para hacerla potable.
De hecho, sabemos que existían recipientes específicos para transportar y almacenar agua, como las hidrias, y recipientes destinados al vino, como las ánforas y los odres.
Fuente: Miguel- Naranjo, 2022.
Esto no significa que todas las fuentes de agua fueran iguales ni que la calidad del agua fuera comparable a la de nuestras redes modernas. Significa que sería demasiado simple explicar toda la cultura griega de la mezcla del vino diciendo que << el agua no era potable>>.
La dilución del vino era, sobre todo, una práctica cultural.
Entonces... ¿los niños bebían vino?
Encontramos evidencias de que los niños participaban en determinadas celebraciones relacionadas con el vino.
Una de las mejores evidencias proviene de las Antesterias, una festividad ateniense dedicada al vino nuevo y vinculada a Dioniso.
El Metropolitana Museum conserva numerosas pequeñas jarras llamadas choes, algunas de ellas especialmente asociadas a los niños.
Estás pequeñas vasijas aparecen decoradas con escenas de juegos infantiles, juguetes y actividades de niños.
El museo explica que los niños participaban en las Antesterias y que existían pequeños choes realizados para su uso.
Fuente: Metropolitan Museum of Art, <<Terracota chous>>.
En otra pieza de aproximadamente el año 420 a. C., el museo afirma que durante las Antesterias se bebía el vino nuevo y que participaban todos los asistentes, incluidos los niños, y que hacían pequeñas jarras especialmente para ellos.
Esto nos proporciona una evidencia arqueológica muy interesante, pero hay que saber interpretarlo correctamente.
Que los niños participarán en un ritual relacionado con el vino no significa que todos los niños griegos bebieran vino habitualmente.
Se trata de un contexto religioso y festivo concreto.
Platón, sin embargo, quería prohibir el vino a los menores de 18
Y aquí encontramos una contradicción.
En el libro II de Las Leyes, Platón propone que:
los menores de 18 años no prueben el vino.
Después establece una progresión: los jóvenes menores de 30 podrían beber con moderación, pero deberían evitar la embriaguez; a partir de los 40, Platón presenta el vino de una forma mucho más favorable dentro de las reuniones de mayores.
Fuente: Platón,Las Leyes, libro II, 666 a. C. Texto griego y traducción disponible en Perseus Digital Library.
Platón no estaba describiendo una ley que todos los griegos de su época obedecieran.
Está proponiendo cómo debería organizarse una sociedad ideal. Por eso no podemos afirmar que <<en Grecia estaba prohibido que cualquier menor de18 años bebiera vino>>.
Eso sería ir mucho más allá de lo que transmite la fuente.
Una sociedad con normas y excepciones
Si ahora juntamos todas las evidencias aparece una imagen más interesante.
Por un lado tenemos a Platón defendiendo que los jóvenes deben mantenerse alejados del vino o consumirlo con moderación según la edad.
Por otro lado tenemos evidencias arqueológicas de niños participando en las Antesterias y con pequeñas jarras de vino.
Y, además, tenemos toda una cultura adulta alrededor del vino, vinculada al simposio.
Todo esto no es una contradicción necesariamente, pues la sociedad no tenía una única actitud frente al vino.
La edad, el contexto , el ritual y la situación social importaban.
Un niño que participaba en un ritual religioso no se encuentra en la misma situación que un adulto que acude a un simposio.
¿Qué recipientes utilizaban?
Entre los recipientes relacionados con el vino encontramos los siguientes:
Ánfora
Se usaba para almacenar y transportar diferentes productos, incluido el vino.
Hidria
Recipiente relacionado con el transporte y almacenaje del agua.
Crátera
Era el recipiente destinado a mezclar el vino con agua.
Kylix
Una de las copas utilizadas para beber durante los banquetes.
Oinochoe
Jarra utilizada para servir líquidos, entre ellos vino.
¿Y qué pasa entonces con los jóvenes que viajaban?
Esta cuestión me interesa especialmente porque es algo que aparece en mi novela.
Si unos personajes jóvenes emprendieran un viaje por la Grecia antigua, no sería raro que entre sus provisiones aparecieran recipientes con agua y vino, especialmente si el viaje era largo y tenían acceso a recursos para transportarlos.
Eso no significa que los jóvenes tuvieran que beber vino habitualmente.
El vino formaba parte de la cultura alimentaria y social griega y podía transportarse y almacenarse en distintos recipientes.
Por eso, en una escena literaria en la que unos viajeros jóvenes descansan y comparten un poco de vino con agua, no resulta necesario imaginar que están reproduciendo un simposio formal.
Puede ser simplemente un detalle cotidiano.
Podemos concluir ...
El vino tenía una enorme importancia cultural y religiosa.
Se mezclaba habitualmente con agua antes de beberlo.
Existían recipientes específicos para almacenarlo, transportarlos, mezclarlo y servirlo.
Los niños participaban en determinadas celebraciones relacionadas con el vino.
Platón defendía que los menores de 18 no debían beberlo.
Los jóvenes mayores podían consumirlo, según Platón, pero con moderación.
Y, sobre todo, no debemos confundir una recomendación filosófica con una ley universal ni un ritual concreto en las costumbres de todas las población.
Y hasta aquí nuestro pequeño viaje por el mundo del vino en la Antigua Grecia. 🍷🏺
Espero que alguna de éstas curiosidades os haya sorprendido tanto como a mí descubrirlas. La historia está llena de pequeños detalles que terminan revelando una forma de vivir muy diferente a la nuestra. Precisamente esos detalles son los que más me gusta rescatar a la hora de construir mis historias.
Porque detrás de casa viaje, cada banquete y cada costumbre de mis personajes intento imaginar cómo habria sido vivir realmente en ese mundo.
Y ahora que ya sabemos un poquito más sobre el vino griego... Quizá la próxima vez que aparezca una copa en La reliquia encantada lo miréis con otros ojos. 😜
Nos leemos en la próxima curiosidad histórica.
Vanesa Hita.✨
Fuentes y bibliografía
– Miguel- Naranjo, Pedro. <<Vino y vajilla en la Grecia antigua: una aproximación>>. RIVAR: revista iberoamericana de viticultura, Agroindustria y Ruralidad, vol 9, n° 26, 2022. Instituto de estudios avanzados, Universidad de Santiago de Chile / Universidad de Castilla La Mancha.
– Metropolitan Museum of Art. <<The Symposium in Ancient Greece>>. Heilbrunn Timeline of Art history.
– Metropolitan Museum of Art. Colección de choes áticos y documentación sobre las Antesterias.
– Platón. Las Leyes, libro II, 666 a. C.
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